Una historia real

RealBolo

representa hoy la fortaleza del emprendimiento, visión,
resiliencia y pasión de 4 generaciones de una familia muy portuguesa: la
familia Real.
Esta empresa familiar proporciona los principales emblemas de la
distribución moderna, recreando productos de alta calidad producidos con
recetas y técnicas tradicionales.

Este aprendizaje

de 4 generaciones comienza en la década de 1940,
cuando el pan era un bien escaso y muy controlado.
En el difícil contexto de la guerra, la primera generación de la familia real
en el pueblo de Meio Corte, Covilhã, comenzó un pequeño negocio de pan
artesanal.

En esta pequeña panadería

todo el proceso estuvo a cargo del panadero,
desde la compra de cereales hasta la producción, racionalización y
transporte. Este papel, que era extremadamente importante en la
sociedad en ese momento, lo movió a una posición gerencial/empresarial,
ya que, por un lado, su misión era alimentar a la población, y por otro, la
búsqueda para encontrar soluciones para aumentar la producción.

Así es como la segunda generación

de la familia Real salió del pueblo,
donde la visión era más regional, y adquirió panaderías en Fundão y
pasaron a tener procesos de fabricación tecnológicamente más
avanzados. Esto les permitió no solo expandir su área de marketing sino
también asociarse con una red local de tiendas.
Esta visión de expansión de la red de distribución estimuló el aumento de
la producción y creación y recreación de nuevos productos. Desde pan
hasta bollos, incluyendo bizcochuelos, esquecidos [dulce portugués],
pasteles, entre otros, que permitieron valorar productos regionales de
corto alcance, haciéndolos conocidos y apreciados en otras regiones.

La búsqueda por la innovación

llevó a José Gonçalves Real a visitar ferias
internacionales de maquinaria industrial, y en 1969 se importó el primer
HORNO CICLOTÉRMICO. El factor de innovación y pasión por las máquinas
siempre ha ido de la mano con la evolución del negocio.

Este crecimiento

obligó a buscar nuevas tecnologías industriales que
permitan a la producción mantenerse al ritmo de la creciente demanda y
el potencial de escala.
En la década del 70, la familia ya contaba con 3 fábricas completamente
dedicadas a la producción de varios productos, es decir, en la categoría de
aperitivos: aperitivos reales.

En los años 80

ya con la tercera generación y después de un cambio
estructural en la industria portuguesa, la familia Real se estableció en
Lisboa, reanudando su producción con productos de pastelería como
panes de leche, pasteles de frijoles y croissants envasados, con más
duración y a temperatura ambiente.

Con varios distribuidores

trabajando en el mercado tradicional, la
distribución se expande a nivel nacional, y en 1985 se crea la marca
Realbolo.
En 1989, Real Bolo se traslada a las instalaciones en Rua das Industrias a
un nuevo lugar de 400m2.

En 1992

los Fofos se introdujeron en el mercado nacional, con un éxito
inmediato. Durante muchos años, este nuevo producto formó parte de los
diez artículos más vendidos en los supermercados portugueses. Este éxito
se debió a la capacidad de producción, conocimiento y pasión de las
generaciones anteriores.

A este éxito

le siguió la introducción de la marca RealBolo en la primera
cadena de distribución moderna de origen nacional, lo que condujo a una
mayor mecanización e industrialización de la empresa.
La entrada en la distribución moderna, de los panes de leche, fofos y
croissants envasados fue un éxito.

En 2000

hubo un nuevo cambio de instalaciones a la fábrica actual, un
enfoque en la especialización de masas brioche y la adquisición de la línea
de producción automática de Fofos en 2005.

La entrada en el mercado

portugués de cadenas de distribución más
modernas y su demanda de artículos de Realbolo, en particular Fofos, para
incluirlos en su propia marca, aceleraron el crecimiento de la compañía.

En 2010

la empresa ingresó al mercado español con el artículo Medias
Noches
.
Ese mismo año, un incendio de producción destruyó la cámara de
fermentación de la línea de los fofos, sin embargo, con el esfuerzo de todo
el equipo y, aunque con algunas limitaciones, en 15 días la empresa volvió
a operar.

En 2017

comenzó el montaje de una nueva línea de producción, que
permitió mejorar y facilitar el proceso, así como garantizar la uniformidad
del producto y aumentar la producción.
En 2019, Real bolo proyecta su marca en el mercado con la construcción
de una nueva página web y la divulgación de un spot publicitaria en
televisión.

Hoy

RealBolo produce alrededor de 4 millones de embalajes por año, con
altos estándares de calidad y las mejores materias primas.
La marca RealBolo es símbolo de tradición y calidad, y está presente en los
estantes de algunos hipermercados y supermercados, estableciendo una
experiencia directa con sus consumidores.

Real Historia

Esta es la Real Historia de la familia real.
En la actualidad se encuentran representados por la cuarta generación,
involucrados y comprometidos a continuar con la misión de difundir este
Real Sabor.